Qué materiales de Plástico ABS y PLA son los más adecuados para principiantes

Guía para principiantes con filamentos coloridos

La impresión 3D se ha democratizado, permitiendo que aficionados y profesionales den vida a sus ideas. No obstante, el éxito en este campo depende en gran medida de comprender los diferentes materiales disponibles y elegir el adecuado para cada proyecto. Para aquellos que se inician, el ABS (Acrilonitrilo Butadieno Estireno) y el PLA (Ácido Poliláctico) son los dos filamentos más comunes, pero ¿cuál es el mejor punto de partida?

Este artículo pretende servir como guía para principiantes en la impresión 3D, analizando en detalle las características de ambos materiales –ABS y PLA–, sus ventajas, desventajas y aplicaciones ideales. La correcta selección del filamento no solo afectará la calidad del resultado final, sino también la facilidad del proceso de impresión y los requerimientos de tu impresora.

Contenido

¿Qué es el PLA y cuáles son sus ventajas?

El PLA es un termoplástico biodegradable derivado de recursos renovables como el almidón de maíz o la caña de azúcar, lo que lo convierte en una opción más sostenible. Esta característica es un atractivo importante para muchos usuarios preocupados por el impacto ambiental de sus proyectos. Su bajo olor durante la impresión lo hace adecuado para espacios cerrados sin necesidad de ventilación compleja.

Una de las mayores ventajas del PLA es su facilidad de impresión; no requiere una cama caliente y tiene una menor tendencia a deformarse o a encogerse, factores cruciales para los principiantes. Además, el PLA ofrece una buena precisión dimensional y es ideal para imprimir objetos con detalles finos y formas complejas. Su baja temperatura de impresión reduce la necesidad de componentes más costosos en la impresora.

Sin embargo, el PLA no es perfecto. Es sensible a las altas temperaturas y a la luz ultravioleta, lo que significa que puede deformarse o volverse frágil con el tiempo, especialmente si se expone al sol. Esto limita su uso en aplicaciones exteriores o en entornos donde se requiere alta resistencia al calor. Sus propiedades mecánicas también son inferiores a las del ABS.

¿Qué es el ABS y cuáles son sus ventajas?

El ABS es un termoplástico derivado del petróleo, conocido por su robustez y durabilidad. Es un material ampliamente utilizado en la industria automotriz, electrónica y de juguetes, lo que demuestra su resistencia al impacto y a la abrasión. Esta solidez lo hace ideal para objetos que deben soportar esfuerzos y condiciones adversas.

A diferencia del PLA, el ABS es más resistente al calor y a los rayos UV, lo que lo hace adecuado para aplicaciones en exteriores o en entornos calurosos. Su mayor flexibilidad permite crear piezas que se doblan o se flexionan sin romperse fácilmente, ofreciendo mayor versatilidad en el diseño. Además, puede ser post-procesado fácilmente con técnicas como el lijado, el pintado y el pegado.

Pero el ABS también presenta desafíos. Requiere una cama caliente y una impresora con carcasa cerrada para evitar la deformación debido a su alta tendencia a encogerse durante el enfriamiento. Emite vapores durante la impresión que pueden ser irritantes, por lo que se recomienda una buena ventilación.

La temperatura de impresión: PLA vs ABS

La temperatura de impresión es un factor crucial que diferencia al PLA del ABS. El PLA se imprime a temperaturas relativamente bajas, generalmente entre 180°C y 220°C, lo que facilita su manejo y reduce el consumo de energía. Esto, combinado con su baja tendencia a deformarse, lo convierte en una opción ideal para principiantes que aún están aprendiendo a calibrar sus impresoras.

El ABS, por otro lado, requiere temperaturas más altas, típicamente entre 230°C y 260°C. Este mayor calor es necesario para fundir el material adecuadamente y asegurar una buena adhesión entre capas. Sin embargo, también aumenta el riesgo de deformación y encogimiento, por lo que es fundamental controlar rigurosamente la temperatura de la cama caliente y el entorno de impresión.

La diferencia en temperaturas implica, además, una diferente inversión en tu impresora. Para el ABS, considera una impresora con control preciso de temperatura y idealmente, una cabina cerrada para mantener un ambiente térmico estable.

Adhesión a la cama: un aspecto clave

Impresión 3D: color, técnica y claridad

La adhesión a la cama es fundamental para el éxito de cualquier impresión 3D, pero se vuelve particularmente importante con el ABS. El PLA se adhiere fácilmente a una amplia variedad de superficies, incluyendo vidrio, cinta de carrocero y placas de PEI, a menudo sin necesidad de aditivos. Esta facilidad de adhesión contribuye a su popularidad entre los principiantes.

El ABS, en cambio, tiene una tendencia a despegarse de la cama, especialmente en las primeras capas. Para solucionar este problema, es común utilizar adhesivos especiales, como laca para el cabello o disolventes de ABS, para crear una superficie más receptiva. También es crucial mantener la cama caliente a una temperatura constante, generalmente entre 80°C y 110°C.

Una buena estrategia es invertir en una superficie de impresión de calidad que facilite la adhesión tanto del PLA como del ABS, como una placa de construcción PEI flexible.

Aplicaciones ideales para cada material

El PLA es el material ideal para prototipos rápidos, maquetas arquitectónicas, figuras decorativas y objetos de uso doméstico que no estén expuestos a altas temperaturas o tensión mecánica. Su facilidad de impresión y su amplia gama de colores lo hacen perfecto para proyectos donde la estética y la rapidez son prioritarias. Además, es una excelente opción para proyectos educativos y de iniciación a la impresión 3D.

El ABS, por otro lado, es la elección perfecta para piezas funcionales que requieren alta resistencia y durabilidad, como carcasas de dispositivos electrónicos, piezas de automóviles, juguetes, herramientas y componentes mecánicos. Su resistencia al calor y a los impactos lo hacen ideal para aplicaciones en industria y en entornos exigentes. Es una excelente opción para aquellos que buscan crear objetos que duren.

Conclusión

Tanto el PLA como el ABS tienen sus propias ventajas y desventajas. Para los nuevos usuarios de la impresión 3D, el PLA suele ser el mejor punto de partida debido a su facilidad de impresión, su bajo olor y su menor necesidad de ajustes. Permite familiarizarse con el proceso de impresión y adquirir experiencia antes de pasar a materiales más desafiantes.

Sin embargo, si tu proyecto requiere alta resistencia al calor, durabilidad o flexibilidad, el ABS es la mejor opción, siempre y cuando estés dispuesto a invertir en una impresora adecuada y a tomar las precauciones necesarias para minimizar la deformación y los vapores. La experimentación con ambos materiales es la clave para descubrir cuál se adapta mejor a tus necesidades y proyectos futuros.

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