Por qué salen líneas o hilos en las impresiones 3D

Las impresiones 3D, aunque cada vez más precisas, a menudo presentan problemas visuales que afectan su calidad. Uno de los más comunes son las líneas o hilos que aparecen en la superficie de las piezas, conocidas comúnmente como "stringing". Este fenómeno no solo es antiestético, sino que también puede desperdiciar material y aumentar el tiempo de impresión.
Entender las causas del “stringing” es crucial para poder solucionarlo de manera efectiva. No se trata de un fallo inherente a la tecnología, sino de una combinación de factores que, al ser ajustados, pueden conducir a impresiones mucho más limpias y profesionales. Existen diversas estrategias que podemos implementar para minimizar o eliminar este problema.
Temperatura de la Boquilla
Una temperatura de la boquilla demasiado alta es una de las causas más frecuentes de “stringing”. El filamento se calienta en exceso y, al viajar desde el punto de inicio de una capa hasta el siguiente, gotea o deja un hilo de plástico. Es importante encontrar la temperatura óptima para el filamento que estás utilizando, ya que cada material tiene sus propios requerimientos.
Realizar pruebas de temperatura te ayudará a identificar el punto ideal. Empieza por bajar la temperatura en incrementos de 5 grados Celsius y observa los resultados. Si la adhesión entre capas se ve comprometida, deberás aumentar ligeramente la temperatura, buscando el equilibrio entre una buena adhesión y la ausencia de “stringing”.
Recuerda que la velocidad de impresión también influye en la temperatura. Una impresión más rápida puede requerir una temperatura ligeramente superior para asegurar la fusión correcta del filamento.
Velocidad de Retracción
La velocidad de retracción es un parámetro crucial que controla la rapidez con la que el filamento se retira dentro de la boquilla durante los trayectos en vacío entre partes de la impresión. Una velocidad de retracción demasiado baja puede causar que el filamento gotee, mientras que una velocidad demasiado alta puede provocar atascamientos.
Experimenta con diferentes valores para encontrar el óptimo. Empieza con la velocidad de retracción predeterminada de tu slicer y ajústala gradualmente: incrementa o disminuye en pequeños pasos (por ejemplo, 5 mm/s) y observa los resultados en tus impresiones. Presta atención a si el “stringing” mejora o empeora.
La combinación de la velocidad de retracción con la distancia de retracción es vital. Aumentar la velocidad sin ajustar la distancia puede no ser suficiente para solucionar el problema.
Distancia de Retracción
La distancia de retracción indica cuánto filamento se retira de la boquilla durante los trayectos en vacío. Una distancia de retracción insuficiente no impedirá que el filamento gotee, mientras que una distancia excesiva puede generar atascos en la boquilla o afectar la calidad de la primera capa.
Es importante ajustar la distancia de retracción en función del tipo de filamento y la configuración de tu impresora. Prueba diferentes distancias: 1 mm, 2 mm, 3 mm, y observa cómo afecta la calidad de la impresión. Recuerda que una distancia mayor no siempre es mejor.
Un buen punto de partida es la distancia predeterminada configurada en tu slicer, ajustándola luego en función de los resultados obtenidos tras las pruebas.
Calidad del Filamento

La calidad del filamento juega un papel fundamental en la calidad de la impresión 3D. El filamento húmedo o de baja calidad puede contener impurezas o tener una viscosidad inconsistente, lo que puede provocar “stringing”. La absorción de humedad puede hacer que el filamento se derrita de forma irregular.
Para evitar problemas relacionados con la humedad, guarda tu filamento en un contenedor hermético con desecante. Si sospechas que tu filamento está húmedo, puedes secarlo con un secador de filamento o en un horno a baja temperatura. La elección del almacenamiento adecuado es vital.
Considera utilizar filamentos de marcas reconocidas que garanticen una calidad constante. Aunque puedan ser más caros, la inversión puede valer la pena si reduces la cantidad de impresiones fallidas y mejoras la calidad general de tus piezas.
Flujo (Flow Rate)
El flujo, o tasa de flujo, determina la cantidad de filamento que se extruye durante la impresión. Un flujo demasiado alto puede hacer que la boquilla extruya más material del necesario, lo que puede contribuir al “stringing”. Ajustar este parámetro puede ser crucial.
Calibra el flujo de tu impresora utilizando una forma geométrica simple, como un cubo. Imprime el cubo y mide sus dimensiones. Si las dimensiones son mayores de lo esperado, reduce el flujo; si son menores, auméntalo. Este proceso te ayudará a encontrar el flujo óptimo para tu impresora y filamento.
Un flujo incorrecto siempre causa problemas de adherencia y calidad en la impresión general. Asegúrate de que el valor sea preciso para evitar complicaciones.
Conclusión
Las líneas o hilos en las impresiones 3D (stringing) no son un problema irresoluble. Mediante la comprensión de las causas subyacentes, como la temperatura de la boquilla, la velocidad y distancia de retracción, la calidad del filamento y el flujo, podemos ajustar los parámetros de la impresión y obtener resultados mucho más satisfactorios.
La clave para solucionar el “stringing” reside en la experimentación y la paciencia. Cada impresora y cada filamento son diferentes, por lo que es importante realizar pruebas sistemáticas para encontrar la combinación de parámetros que funcione mejor para tu configuración específica. Con práctica y atención al detalle, podrás mejorar significativamente la calidad de tus impresiones 3D.
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